Todavía no es un clásico, pero va camino a serlo. Las prácticas de los viernes en Atlético, de por sí, tienen algunos patrones que se cumplen desde hace un tiempo: generalmente son en el estadio Monumental y, por la cercanía al partido de turno se realiza un ensayo formal de fútbol, donde se empiezan a divisar los titulares. A estos dos ítems se agregaron tres componentes mágicos: temperaturas extremas, goles y un número: el cuatro. 4 a 0, el viernes pasado y 4 a 1, ayer.
Lo que no se repitió bajo una fuerte lluvia y un frío inesperado fue la presencia de Juan Manuel Llop, quien eligió por primera vez a 11 de sus jugadores en una práctica. Tras los ejercicios físicos y junto a su ayudante y ayer cumpleañero, Jorge Gabrich dirigieron el partido de entrenamiento que, para su gusto, terminó con una goleada a favor de los titulares ("Pulga", Barrado, Iuvalé y Garavano) ante los suplentes.
La novedad sobresaliente fue que, con respecto al equipo dirigido por Ángel Guerrero que derrotó a Deportivo Merlo, hubo una sola modificación, pero doble: Carlos Fondacaro ingresó por Gonzalo Garavano, lo que obligó a un cambio táctico conocido para el hincha "decano": 4-4-1-1. El sistema fue con el que Jorge Solari abandonó el barco y por el que tanto fue criticado (sobre todo cuando lo usó de local). Sin embargo, la potencia ofensiva parece que no disminuyó proporcionalmente con la cantidad de hombres en ataque.
Otra buena noticia es que tras las recuperaciones definitivas de Luis Rodríguez (rodilla), Edgardo Galíndez (rodilla), Diego Barrado (gastroenteritis) y Mariano Martínez (aductor), todo el plantel está en condiciones de jugar en Caballito ante Ferro, el lunes a las 22.05.
Hoy y mañana, entrenarán en Ojo de Agua para dejar todo listo antes de viajar.